lunes, 5 de mayo de 2014

El error como fuente de aprendizaje según Astolfi


Jean Pierre Astolfi
 
 
Hoy los invitamos a pensar juntos cuál es el rol educativo del error en la enseñanza. Ciertamente a ninguno de nosotros nos gusta equivocarnos o errar el camino, sin embargo, al mismo tiempo todos tenemos conciencia  que muchas veces, superando auténticos errores, alcanzamos nuevos conocimientos e incluso experiencias y valores que sirven a nuestra formación como persona.

 

En la educación, algunas concepciones al respecto, pueden tener consecuencias terribles. Si el error tiene un estatus negativo, todo el mundo trata de ocultarlo cuando no sabe cómo evitarlo. Por ejemplo: el alumno que no sabe como se escribe correctamente una palabra, le busca inmediatamente un sinónimo, el que no es capaz de comprender un problema, lo resuelve memorizando las operaciones mecánicas; el que se siente inseguro con oraciones subordinadas, escribe frases cortas y simples. Es decir, los alumnos desarrollan estrategias para ocultar lo que no saben. Si escondemos lo que no sabemos, nunca vamos a descubrir porqué no sabemos. Ocultar el error impide aprender.

 

Afirma Astolfi que contemplar el error didácticamente es un buen indicador del modelo pedagógico utilizado en clase. Y sostiene, que los errores no son faltas condenables ni fallos de programas, sino que son verdaderos síntomas de los obstáculos con los que se enfrenta el pensamiento de los alumnos. Debemos, entonces, despenalizarlos y concederles otro status: los errores son indicadores de procesos y, consecuentemente, el modo de tratarlos es esencial para un adecuado crecimiento integral.

 

Astolfi, afronta estos temas en su libro “El error como fuente de aprendizaje”. A continuación ofrecemos un cuadro sobre la tipología de los errores y sus posibles remedios. La primera columna indica la naturaleza del error porque no todos tienen el mismo origen; la segunda, más sugerente, propone qué aspecto analizar y qué trabajo podemos realizar para lograrlo.
 
Aporte de Gustavo y Sebastián